dissabte, 24 de desembre de 2016

Barcelona (versión castellana)

Que Barcelona no sea capital de Estado ha hecho muy difícil su crecimiento y progreso. El Estado español nunca le ha sido favorable, en los buenos momentos no nos ha bombardeado y en los momentos óptimos no nos ha molestado. Que Barcelona sea la ciudad del mundo más bombardeada por el ejército español es prueba de cuáles son las maneras. En este escenario de hostilidad, el crecimiento de Barcelona se ha construido con grandes metas de impacto internacional. Las Exposiciones universales de 1888 y 1929, la Olimpiada de 1992 y el Foro de las Culturas de 2004 han sido los grandes acontecimientos que han reinventado la Ciudad y le han recuperado grandes espacios para devolverlos a los ciudadanos. Es gracias a estas intervenciones que Barcelona no es la urbe mediocre y provinciana que querría Madrid y es uno de los grandes polos de turismo, negocios, investigación... de Europa.



En este 2016 ha hecho 12 años del Fórum de las Culturas, el último gran evento de la Ciudad. No tuvo el éxito esperado; el "buenismo" de su diseño chocó con la realidad de la caída de las Torres Gemelas de Nueva York y todo se perfilar mucho más duro, mucho más intransigente. A los efectos de este escrito pero, el Foro fue otro éxito, porque puso luz en un pedazo de la Ciudad gris y oscurecida.

Por el motivo que sea, en estos últimos 12 años hemos pasado de la Ciudad segura a la Ciudad incierta. Las grandes mayorías municipales se han desvanecido y la fragmentación derecha-izquierda de siempre, se ha matizado por la española-catalana, hasta el punto de que las mayorías municipales se aguantan más por la ingeniería legal que por la realidad democrática. En las próximas semanas se aprobarán los presupuestos municipales por 15 votos a favor y 26 en contra. Y no, no es un error matemático, es un artilugio legal que permite alcaldías a martillazos.

El problema es que en el intervalo de las incertidumbres se ha perdido el proyecto. Es cierto que a grandes rasgos la Ciudad funciona bien, o porque es de funcionamiento fácil, o porque la inercia nos ha llevado hasta aquí aunque el motor esté parado. No hay que engañarse, Barcelona es una gran bicicleta, en el momento que pare, caerá. Y no quisiera volver a aquella Barcelona rota principios de los 80.

La segunda parte del análisis son los retos con que se enfrenta la Barcelona de hoy: la pobreza, el desempleo, la carestía de la vivienda, los salarios bajos, los manteros, el turismo ... Temas que no puede abordar con la limitación geográfica de sus cien kilómetros cuadrados, ni con la migrado espectro competencial, y de recursos, con el que el Estado español castiga sus niveles inferiores de la gestión pública. Barcelona no puede abordar políticas de empleo; no sabe cómo gestionar un turismo tan imprescindible como molesto; no puede pagar ni una ínfima parte de los alquileres sociales necesarios; no puede intervenir sobre la pobreza energética, ni alimentaria; no puede actuar en pro de los refugiados; o

controlar, mínimamente, los cientos de top manta que fluyen por los rincones turísticos, y cada vez más, por la Ciudad entera...

Esta Barcelona, ​​que ha crecido con los impulsos de los grandes eventos, necesita uno nuevo que la haga vibrar, que cohesione su tejido social para construir la ciudad con un objetivo común, con un nuevo escenario mejorado. Sólo se me ocurre un gran acontecimiento posible, construir la capital de la nueva república de esta orilla del mediterráneo, no será la solución de todos los problemas mencionados, pero dará los recursos económicos y legales imprescindibles para hacer abordajes creativos. Y cuando se nos ha dejado hacer, lo hemos hecho muy bien.


PIÉNSALO


divendres, 23 de desembre de 2016

Barcelona

Que Barcelona no sigui capital d'Estat ha fet molt difícil el seu creixement i progrés. L'Estat espanyol mai no li ha estat favorable, en els bons moments no l'ha bombardejada i en els moments òptims no l'ha molestada. Que Barcelona sigui la ciutat del món més bombardejada per l'exèrcit espanyol és prova de quines són les maneres. En aquest escenari d'hostilitat, el creixement de Barcelona s'ha construït amb grans fites d'impacte internacional. Les Exposicions universals de 1888 i 1929, l'Olímpiada de 1992 i el Fòrum de les Cultures de 2004 han estat els grans esdeveniments que han reinventat la Ciutat i li han recuperat grans espais per tornar-los als ciutadans. És gràcies a aquestes intervencions que Barcelona no és l'urbs mediocre i provinciana que voldria Madrid i és un dels grans pols de turisme, negocis, investigació... d'Europa.

En aquest 2016 ha fet 12 anys del Fòrum de les Cultures, el darrer gran event de la Ciutat. No tingué l'èxit esperat; el "bonisme" del seu disseny va xocar amb la realitat de la caiguda de les Torres Bessones de Nova York i tot es perfilar molt més dur, molt més intransigent. Als efectes d'aquest escrit però, el Fòrum fou un altre èxit, perquè va posar llum en un tros de la Ciutat grisa i ombrejada.

Pel motiu que sigui, en aquests darrers 12 anys hem passat de la Ciutat segura a la Ciutat incerta. Les grans majories municipals s'han esvaït i la fragmentació dreta-esquerra de sempre, s'ha matisat per l'espanyola-catalana, fins al punt de que les majories municipals s'aguanten més per la enginyeria legal que per la realitat democràtica. A les properes setmanes s'aprovaran els pressupostos municipals per 15 vots a favor i 26 en contra. I no, no és un error matemàtic, és un giny legal que permet alcaldies a cops de mall.

El problema és que en l'interval de les incerteses s'ha perdut el projecte. És cert que a grans trets la Ciutat funciona bé, o perquè és de funcionament fàcil, o perquè la inèrcia ens ha dut fins aquí tot i que el motor estigui parat. No ens hem d'enganyar, Barcelona és una gran bicicleta, en el moment que pari, caurà. I no voldria tornar en aquella Barcelona trencada de principis dels 80.

La segona part de l'anàlisi són els reptes amb què s'enfronta la Barcelona d'avui: La pobresa, l'atur, la carestia de l'habitatge, els salaris baixos, els manters, el turisme... Temes que no pot abordar amb la limitació geogràfica dels seus cent quilòmetres quadrats, ni amb la migrat espectre competencial, i de recursos, amb què l'Estat espanyol castiga els seus nivells inferiors de la gestió pública. Barcelona no pot abordar polítiques d'ocupació; no sap com gestionar un turisme tan imprescindible com molest; no pot pagar ni una ínfima part dels lloguers socials que calen; no pot intervenir sobre la pobresa energètica, ni alimentària; no pot actuar en pro dels refugiats; o controlar, mínimament, els centenars de manters que s'escolen pels racons turístics, i cada vegada més, per la Ciutat sencera...

Aquesta Barcelona, que ha crescut amb les empentes dels grans esdeveniments, en necessita un de nou que la faci trempar un altre cop, que cohesioni el seu teixit social per construir la ciutat amb un objectiu comú i amb un escenari millorat. Només se m'acut un gran esdeveniment possible, construir la capital de la nova república d'aquesta riba del mediterrani, no serà la solució de tots els problemes esmentats, però ens donarà els recursos econòmics i legals imprescindibles per fer-hi abordatges creatius. I quan se'ns ha deixat fer, ho hem fet molt bé.

PENSEU-HI


dijous, 8 de desembre de 2016

El diálogo a la española.



Ahora que España se llena la boca con el diálogo, permítanme reflexionar tres temas básicos del diálogo: Dinero, eficacia y fiabilidad.

DINERO
El poco dinero que tiene el Estado español, es nuestro. Pueden decir que nos dejarán de robar, pero eso no hay "diálogo" que lo aguante. Hace cuatro años hubieran podido aceptar el concierto a la vasca que Mas les pidió. Se negaron, en ese momento por catalanofobia, y ahora que el sistema económico español está a punto de colapso.

El activismo constitucional anticatalán ha servido para que Cataluña tome conciencia del brutal expolio fiscal al que la somete el Estado español. Al robo descarado de los 16.000 millones de € al año de expolio, hay que añadir el boicot contra la capacidad recaudatoria de Cataluña. y los cálculos falsos de las aportaciones que debe hacer el estado.
Ahora ya sabemos que las sentencias del Constitucional han costado a la Generalidad de Cataluña, la nada despreciable cifra de, 2.300 millones de €, en un momento en que tener más recursos era imprescindible para atender mejor las graves necesidades de la gente. También sabemos que el Estado ha falseado el cálculo de las aportaciones que debe hacer en Cataluña, y ha estafado 4.233 millones de € entre los años 2010 y 2014. Dinero que Cataluña ha tenido que pedir a crédito, a través del FLA, para los que ha tenido que pagar intereses y adaptarse a las imposiciones de Madrid.

GESTIÓN
Seguir en España significa aceptar su pésimo sistema de gestión. Temas como el Castor, las autopistas radiales de Madrid, la inversión del AVE, las cercanías de Barcelona, ​​la deuda con las eléctricas, el fondo de pensiones, la compra de los medios de comunicación, el eje ferroviario del Mediterráneo, el desastre de Bankia supervisado por el Banco de España y la Comisión Nacional de Valores, la incapacidad para abordar la corrupción, la parcialidad judicial, las poquísimas inspecciones fiscales fuera de Cataluña, el submarino que no flota, etc, etc, etc,...  Un dato, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en informe de febrero de 2015 estima que la contratación pública española tenía un sobrecoste de 47.000 millones de €, de los cuales, 12.000 millones se consideran corrupción. Tiran y roban el dinero a montones.

No podemos dejar nuestra gestión en manos del estado más corrupto e inútil de Europa. Dejar de ser España es la manera de garantizar que las escuelas enseñen, los trenes lleguen, los hospitales curen y el país funcione.

FIABILIDAD
El diálogo es negociación de acuerdos y cumplimiento de estos acuerdos. España no es nada fiable, y la serie de incumplimientos es infinita. Como muestra las Cercanías que sufren cientos de miles de ciudadanos cada día, a pesar de la infinidad de promesas mentidas.

En España la política se mueve bajo el síndrome del Lazarillo de Tormes. Este tipo de picardía grotesca con que se incumplen todos los acuerdos que se firman. El último, la acogida de refugiados. En las negociaciones para entrar en la UE, los negociadores británicos explican que ellos, leían, releían, miraban comas y sentidos figurados de todos los documentos de trabajo, antes de firmar nada. Los negociadores españoles lo firmaban todo, sin, prácticamente, ni mirárselo. Los británicos acabaron entendiendo que no pensaban cumplir el contenido de ninguno de los documentos firmados. España está a la cabeza de los estados que incumplen las directivas europeas.

¿Por qué Cataluña debería creer cualquier acuerdo con Espanya?

dilluns, 5 de desembre de 2016

El diàleg a l'espanyola.

Ara que Espanya s'omple la boca amb el diàleg, permeteu-me reflexionar tres temes bàsics del diàleg: Diners, eficàcia i fiabilitat.


DINERS

Els pocs diners que té l’Estat espanyol, són nostres. Poden dir que ens deixaran de robar, però això no hi ha “diàleg” que ho aguanti. Fa quatre anys haguessin pogut acceptar el concert a la basca que Mas els va demanar. S'hi van negar, en aquell moment per catalanofòbia, i ara perquè el sistema econòmic espanyol està a punt de col·lapse.

L'activisme constitucional anticatalà ha servit perquè Catalunya prengui consciència del brutal espoli fiscal a què la sotmet l’Estat espanyol. Al robatori descarat dels 16.000 milions d’€ a l’any d’espoli, cal afegir-hi el boicot contra la capacitat recaptadora de Catalunya. i els càlculs falsos de les aportacions que ha de fer l'estat. 
Ara ja sabem que les sentències del Constitucional han costat a la Generalitat de Catalunya, la gens despreciable xifra de, 2.300 milions d’€, en un moment en què tenir més recursos era imprescindible per atendre millor les greus necessitats de la gent. També sabem que l’Estat ha falsejat el càlcul de les aportacions que ha de fer a Catalunya, i ha estafat 4.233 milions d’€ entre els anys 2010 i 2014. Diners que Catalunya ha hagut de demanar a crèdit, a través del FLA, per als que ha hagut de pagar interessos i adaptar-se a les imposicions de Madrid.

GESTIÓ
Seguir a Espanya vol dir acceptar el seu pèssim sistema de gestió. Temes com el Càstor, les autopistes radials de Madrid, la inversió de l'AVE, les rodalies de Barcelona, el deute amb les elèctriques, el fons de pensions, la compra dels mitjans de comunicació, l'eix ferroviari del Mediterrani, el desastre de Bankia supervisat per un Banc d'Espanya i una Comissió Nacional de Valors, la incapacitat per abordar la corrupció, la parcialitat judicial, les poquíssimes inspeccions fiscals fora de Catalunya, el submarí que no sura, ... ... ...

Una dada, la Comissió Nacional dels Mercats i la Competència, en informe del febrer del 2015 estima que la contractació pública espanyola tenia un sobrecost de 47.000 milions d’€, dels quals, 12.000 milions es consideren corrupció. Llencen i roben els diners a cabassos.

No podem deixar la nostra gestió ens mans de l’estat més corrupte i inútil d’Europa. Deixar de ser Espanya és la manera de garantir que les escoles ensenyin, els trens arribin, els hospitals curin i el país funcioni.

FIABILITAT
El diàleg és negociació d'acords i acompliment d'aquests acords. Espanya no és gens fiable, i la sèrie d'incompliments és infinita. Com a mostra les Rodalies que pateixen centenars de milers de ciutadans cada dia, tot i la infinitat de promeses mentides.

A Espanya la política es mou sota la síndrome del Lazarillo de Tormes. Aquesta mena de picardia grotesca amb que s'incompleixen tots els acords que es signen. El darrer, l'acollida de refugiats. A les negociacions per entrar a la UE, els negociadors britànics expliquen que ells, llegien, rellegien, miraven comes i els sentits figurats de tots els documents de treball, abans no el signaven. Els negociadors espanyols ho signaven tot, sense, pràcticament, ni mirar-s'ho. Els britànics van acabar entenent que no pensaven complir el contingut de cap dels documents signats. Espanya és al capdavant dels estats que incompleixen les directives europees.

Per què els hauríem de creure en qualsevol acord que el diàleg portés a Catalunya?